Cuando surge una duda personal o una incidencia en una empresa, el primer paso es explicar qué necesitas aclarar. En Clave 80, la contratación comienza con una conversación sobre la situación y el objetivo del encargo.
1. Resume lo que ocurre
Prepara una explicación breve: qué ha pasado, desde cuándo y por qué necesitas comprobarlo. Separa los hechos que conoces de las sospechas. Por ejemplo, una incidencia registrada en una fecha concreta aporta un punto de partida más claro que una impresión general.
2. Define la pregunta que quieres resolver
Un objetivo concreto ayuda a delimitar la investigación. Puedes necesitar verificar una actividad, aclarar una situación familiar o contrastar información patrimonial. Explica también si tu abogado está interviniendo en el asunto, para valorar la coordinación del trabajo.
3. Aporta solo la información pertinente
En la primera consulta basta con describir el caso. Cuando se valore el encargo, te indicaremos qué documentación puede resultar útil. Facilita únicamente información de la que dispongas legítimamente y evita enviar archivos sensibles sin haber acordado antes cómo hacerlo.
4. Revisa la propuesta antes de comenzar
La propuesta debe permitirte comprender qué se va a investigar, qué actuaciones se contemplan y qué presupuesto se acuerda. Pregunta cómo se comunicarán las novedades y qué ocurrirá si aparecen circunstancias que aconsejen modificar el alcance.
5. Acuerda la entrega de resultados
Confirma cómo se entregará el informe y qué servicios adicionales, si fueran necesarios, se contemplan. Una investigación no permite prometer de antemano un resultado concreto: el informe debe reflejar lo que se haya podido comprobar.
Puedes consultar nuestros servicios de investigación o concertar una cita en nuestra oficina de Málaga, en Av. de José Ortega y Gasset, 124, Edificio Gasset, planta 2.ª, oficina 8.
